REVIEW DE RESIDENT EVIL AFTERLIFE


 

El 10 de septiembre se estrenó la nueva entrega de las aventuras de Alice, inspiradas de forma tan peculiar en nuestro videojuego favorito. Al igual que hice con las otras tres películas abro la sección en la web escribiendo una pequeña crítica libre de spoilers, para compartir con vosotros mis impresiones tras el primer visionado.

He de confesar que, tras una interesante primera parte, una frustrante segunda y una tercera que no sabría cómo calificar, de ésta ya me esperaba cualquier cosa. Y bueno… tampoco es que argumentalmente me sorprendiera mucho lo que vi, pero desde luego el conjunto no me dejó indiferente.

Chica Japonesa     

Comentar que opté por asistir a la versión en 3D. En parte porque de actores reales sólo había visto en 3D la de Avatar, y en parte porque tras ver los trailers me daba en la nariz que la tercera dimensión iba a tener cierta relevancia aquí. Tras los primeros minutos me reafirmé en mis pensamientos. La película comienza en Tokio, narrando cómo se inicia el contagio en la ciudad a través de una serie de planos que muestran a una chica bajo la lluvia, entre una multitud de paseantes momentos antes de convertirse en zombie. Esta secuencia introductoria, que es bastante buena por sí sola, alcanza cotas muy altas cuando la ves en 3D. Observas como las letras se fusionan con los paraguas, como sobresalen las gotas de lluvia de la pantalla o como se intercalan distintos planos de profundidad entre la chica y los paseantes. Todo con una música hipnótica de fondo que te deja unas expectativas iniciales bastante altas.

Tras la introducción retomamos el final de Resident Evil Extinction y la última promesa que le hizo Alice a Wesker. No esperes nada raro, porque es justamente lo que prometía: las “Clone Wars” en medio del cuartel japonés de Umbrella. Acción por un tubo, bullet-time a granel y estupendos efectos visuales 3D en casi todo momento. Tengo la impresión de que tardaron más en rodar estos primeros minutos que el resto de la película.

     

No voy a contar el desenlace de la batalla, porque sucede algo bastante importante al final. Simplemente comentar que tras la misma el argumento de la película da un giro de 180 grados y se convierte (en su mayor parte) en un intento de cliché del género. Un grupo heterogéneo de supervivientes que habitan en un edificio rodeado por zombies y que tratan a toda costa de escapar para llegar a un lugar mejor. Rencillas, intereses propios, ideas extravagantes, muertes inesperadas y sobre todo acción, mucha acción hasta el final.

En cuanto a personajes tenemos un poco de todo. Como protagonista principal divina de la muerte está la incombustible Milla Jovovich haciendo de Alice, que aunque no ha mejorado mucho en su faceta interpretativa, sigue deleitándonos con una infinidad de escenas de acción y coreografías de lucha con movimientos imposibles. Hay que reconocer que te puede caer mejor o peor, pero verla pegando patadas y disparando a zombies es una pasada. Junto a ella repite Ali Larter en el papel de Claire Redfield, que en esta ocasión me ha dejado una mejor impresión que en Extinction. Hay un momento en concreto en el que incluso eclipsa a Alice como heroína.

     

Además, tenemos por supuesto a dos pesos pesados. Por un lado a Albert Wesker, esta vez infinitamente mejor interpretado por Shawn Roberts, en comparación a la patética actuación que hizo Jason O’Mara en la anterior parte, y por otro lado a Chris Redfield, interpretado por el conocidísimo protagonista de Prison Break, Wentworth Miller. Dos papeles que si bien hacen el esfuerzo por intentar emular a sus análogos en los videojuegos, al final se quedan en un mero intento.

Albert Wesker es sin lugar a dudas el personaje que más trabaja el parecido, con una estética casi idéntica y una interpretación clavada a su homólogo. Hay situaciones en las que parece que estás viendo al Wesker de Resident Evil 5 por la cantidad de semejanzas. Sin embargo ahí se queda la cosa, y es que no se puede sacar al villano más trascendental del videojuego en 5 minutos de una película y luego intentar que en la siguiente parezca el enemigo definitivo. Al final pierde fuelle y acaba como ha acabado en ésta. Pereciendo un pelele fuera de lugar que queda eclipsado por el resto de personajes a la mínima de cambio.

     

Chris Redfield tampoco cuenta con una actuación estelar. Para empezar, lo primero que tendrían que haber hecho es alejarlo lo máximo posible del encasillamiento que sufre el actor que lo interpreta. Pero no… su primera aparición es en una prisión y su papel principal es ser la persona que tiene las claves para guiar y sacar al resto de supervivientes de la misma, ¿a alguien le suena? Luego introducen que es hermano de Claire de una forma que ofende nuestra inteligencia, y finalmente queda como un personaje secundario sin demasiada repercusión en el resto del metraje. Espero que para la siguiente entrega se le dé más importancia, porque si no me temo que vamos a sufrir otra vez del efecto Wesker.

El resto de personajes son más bien secundarios. Repite con una pequeña intervención Spencer Locke en el papel de K-Mart (Burguer en el doblaje español) y luego resultan algo interesantes Kim Coates como Bennet y Boris Kodjoe como Luther West, dos de los supervivientes que quieren escapar del edificio.

     

Y no, no me olvido del regreso de Jill Valentine, interpretada de nuevo por Sienna Guillory. Pero es que en esta entrega su papel no llega ni a un minuto de duración. No voy a decir ni cuando sale ni lo que hace, para que os llevéis la misma sorpresa que yo. Aunque va a ser complicado que no lo sepáis, porque a las pocas horas de conocerse el spoiler se ha difundido endemoniadamente por internet.

En cuanto a la parte técnica, destacar el abuso de la infografía, que en alguna ocasión es súper descarada, pero que no queda tan mal para el fin que busca. La batalla del principio con los clones de Alice es donde más se nota, y quizá también en algunas escenas durante el tramo final. Sin embargo, tal y como comentaba más arriba, si por algo se va a recordar esta película es por lo bien que aprovecha la tecnología de visionado en 3D. Cuando ya empezábamos a estar cansados de ver películas donde metían esta tecnología a presión en postproducción sólo por poder poner en el cartel que estaba en ese formato, aquí se lo han currado desde el principio y han sabido usarla con inteligencia en los momentos necesarios. Junto a la ya comentada intro de la chica bajo la lluvia, tenemos la batalla inicial en Umbrella, que es un espectáculo en ese sentido. Y luego hay otras secuencias, como una vertiginosa caída en picado desde el espacio hasta la ciudad, disparos de proyectiles al público que salen de la pantalla o escenas gore donde la sangre parece que te salpica a las gafas. En ese aspecto me dejó sin palabras y espero que sea un referente para el cine futuro que se ruede en este formato.

     

Para terminar, no quería dejar de lado las referencias a los videojuegos que tanto nos gustan a los fans. En esta ocasión las referencias son monotemáticas, absolutamente todos los guiños están inspirados en Resident Evil 5:

  • Si empezamos por los personajes, como ya comenté Albert Wesker es prácticamente un clon del que aparece en el juego, usando la misma ropa, mismas gafas, iguales expresiones e incluso movimientos de lucha. Tiene hasta ese parpadeo tan característico al esquivar las balas cuando le disparan. El personaje de Chris hace un amago por parecerse al del juego. Le han puesto la ropa ancha para que parezca que está algo más cuadrado y lleva la recortada a la espalda, aunque no acaba de convencer. Por otro lado, durante la primera parte los clones de Alice van vestidos como la Jill de Resident Evil 5, con coleta, uniforme de cuero negro y uzis en las manos.

  • En cuanto a criaturas, la verdad es que esta entrega se presenta muy pobre. Están los zombies comunes, que en ocasiones ves que andan y otras veces ves que corren sin saber por qué. También han metido una variante inspirada en los majini, con el apéndice ese que les sale de la boca y se abre para atacar. No mencionan las plagas por ningún lado, lo achacan al T-Virus. Además, estos zombies tienen la capacidad de excavar túneles bajo tierra y nadar (sin comentarios…). A parte de eso tenemos a los perros zombie esta vez inspirados también en Resident Evil 5, con la capacidad de desmembrarse ellos mismos para atacar. Mención especial a la aparición del Executioner, ese inconfundible mastodonte encapuchado con un hacha. No se explica ni de dónde sale ni cómo se ha transformado, pero es una copia exacta al del juego y nos ofrece una de las escenas de acción más memorables de la película.

  • Por último, mencionar la aparición del dispositivo de control con la joya roja mediante el cual controlaba Wesker a Jill en el juego. Aquí es una especie de araña mecánica que se adhiere a tu pecho y te controla, haciendo que pierdas la memoria temporalmente. No se sabe exactamente qué hace, aunque imagino que en la siguiente parte se conocerá más de ella.

     

Bueno, y con esos últimos detalles termino este pequeño recorrido por mis impresiones de la película. No voy a decir directamente si es buena o mala, porque ese es un término muy subjetivo y cada uno es libre de formarse su opinión. Si me piden que la compare yo la pondría entre la segunda y la tercera, quizá más pegada a la tercera, pero superior a ella. Es una película que, como siempre digo, todo fan del videojuego o del cine fantástico de acción tiene que ver, pero con la mente abierta y no esperando algo parecido a una adaptación. Ve al cine (no seas pirata) y pásalo bien en compañía de tus amigos y una buena bolsa de palomitas, y si es en 3D mejor que mejor. Que se llame Resident Evil es lo de menos.